Si entraste a una droguería o a una tienda en línea a buscar magnesio, seguramente te topaste con una lista más larga de lo esperado: citrato, glicinato, óxido, cloruro, malato... Todos dicen "magnesio" en la etiqueta, pero no son lo mismo, y elegir al azar puede significar pagar por un suplemento que tu cuerpo absorbe peor de lo que crees.
Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación de un profesional de la salud. Los suplementos dietarios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación equilibrada. Lo que sigue es una guía práctica, basada en la evidencia disponible, para entender las diferencias entre los tipos de magnesio más comunes.
¿Por qué existen tantos tipos de magnesio?
El magnesio elemental es un metal muy reactivo: no existe "puro" dentro de una cápsula, sino siempre combinado con otra molécula —un ácido orgánico, un aminoácido o una sal mineral— que le da estabilidad. Esa combinación es justamente lo que distingue al citrato del glicinato o del óxido de magnesio, y la razón por la que la etiqueta de un suplemento rara vez dice solo "magnesio", sino "citrato de magnesio" o "bisglicinato de magnesio".
Esa diferencia no es solo de nombre: según la sal que se use, cambia cuánto magnesio elemental aporta realmente cada porción, qué tan bien lo absorbe el intestino y qué tanto afecta la digestión. Por eso vale la pena entender qué hay detrás de cada nombre antes de elegir un suplemento.
¿Qué dice la evidencia sobre la absorción de cada tipo?
La Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH) explica que las formas de magnesio que se disuelven mejor en agua tienden a absorberse de forma más eficiente en el intestino que las formas poco solubles. Entre las que describe como mejor absorbidas están el aspartato, el citrato, el lactato y el cloruro de magnesio, mientras que el óxido y el sulfato de magnesio figuran entre las formas con menor absorción.
Esa diferencia también se ha medido de forma directa. Un estudio publicado en la revista Magnesium Research comparó la biodisponibilidad del citrato de magnesio frente al óxido y encontró que el citrato se disuelve con más facilidad y produce una mayor excreción urinaria de magnesio —un indicador indirecto de mejor absorción— que el óxido. Otra investigación sobre preparaciones comerciales de magnesio en EE. UU. encontró una tendencia parecida: el óxido, aunque aporta más magnesio elemental por miligramo, se absorbe en una proporción notablemente menor que otras sales más solubles.
Eso no convierte al óxido de magnesio en una mala opción en términos generales: su baja absorción es justamente lo que lo hace útil como laxante salino de uso ocasional, porque el magnesio que no se absorbe se queda en el intestino y atrae agua. El punto es que, si tu objetivo es reponer magnesio de forma constante, una forma más soluble suele tener más sentido que una pensada para otro uso.
Citrato, glicinato, óxido y cloruro: diferencias prácticas
El citrato de magnesio es una de las formas más usadas y, según la evidencia citada arriba, tiene buena solubilidad y absorción; en dosis más altas puede tener un efecto laxante suave, por lo que algunas personas lo asocian también con el estreñimiento ocasional.
El glicinato (o bisglicinato) de magnesio va unido a la glicina, un aminoácido, y suele describirse como una opción bien tolerada por el sistema digestivo, con menor probabilidad de causar malestar o diarrea que otras formas en dosis equivalentes.
El óxido de magnesio aporta más magnesio elemental por miligramo de compuesto, pero —como ya vimos— su absorción es comparativamente más baja; por eso se usa con frecuencia como laxante de uso ocasional, más que como fuente principal de reposición diaria.
El cloruro de magnesio se disuelve con facilidad y la NIH lo incluye entre las formas bien absorbidas; en Colombia es común encontrarlo en presentación líquida o en escamas, además de en cápsulas.
El magnesio y los productos Farmacare
Dentro de Flexzed Cápsulas, el magnesio forma parte de una fórmula que combina colágeno, cúrcuma, calcio, zinc y vitamina D3, pensada como acompañamiento nutricional para la rutina diaria de cuidado articular y movilidad. Si ya tomas Flexzed Cápsulas con ese objetivo, normalmente no hace falta sumar otro suplemento de magnesio por separado pensando solo en el tipo de sal; la pregunta relevante es si tu alimentación y tu rutina actual ya cubren tus necesidades, algo que debe evaluar un profesional de la salud.
Para quienes buscan completar su nutrición general más allá del magnesio, Megaplus Active aporta proteína y micronutrientes en un formato práctico pensado para rutinas físicas exigentes, y Megaplus Adultos ofrece una combinación similar orientada al día a día del adulto. Ninguno de los dos corrige por sí solo una deficiencia específica de magnesio ni reemplaza una alimentación variada: son suplementos que acompañan esa base, no la sustituyen.
Cómo elegir el tipo de magnesio adecuado para ti
Antes de comprar cualquier suplemento de magnesio, estas preguntas te ayudan a elegir con más criterio:
- Define tu objetivo: reponer magnesio de forma constante no es lo mismo que buscar un efecto laxante ocasional.
- Revisa la etiqueta y fíjate en los miligramos de "magnesio elemental", no solo en el peso total del compuesto (por ejemplo, del citrato de magnesio completo).
- Si tienes el estómago sensible, las formas más solubles como el citrato o el glicinato suelen tolerarse mejor que dosis altas de óxido.
- No superes, sin indicación médica, el límite superior tolerable de magnesio proveniente de suplementos que establece la NIH (350 mg diarios para adultos).
- Si ya tomas un multivitamínico, un suplemento articular como Flexzed Cápsulas o algún medicamento, coméntale a tu médico o químico farmacéutico que vas a sumar magnesio, para evitar duplicar dosis o posibles interacciones.





