Si has comparado etiquetas de colágeno, seguro te topaste con la pregunta: ¿tipo I, tipo II o tipo III? Suena a detalle técnico de laboratorio, pero en realidad responde algo muy práctico: el colágeno no es una sola sustancia uniforme, sino una familia de proteínas distintas, cada una más abundante en un tejido del cuerpo.
Acá te explicamos qué hace cada tipo, dónde se concentra y qué tanto importa esa clasificación a la hora de elegir un suplemento. Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación de un profesional de la salud. Los suplementos dietarios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación equilibrada.
¿Cuántos tipos de colágeno hay (y por qué hablamos solo de tres)?
La ciencia ha identificado alrededor de 28 tipos de colágeno en el cuerpo humano, según describe una revisión de referencia sobre la estructura de estas proteínas publicada en Cell and Tissue Research. La mayoría son minoritarios y cumplen funciones muy específicas en tejidos puntuales.
Los tipos I, II y III, en cambio, son los llamados "fibrilares": se organizan en fibras largas y resistentes, y entre los tres representan la gran mayoría del colágeno total del cuerpo. Por eso son los que aparecen una y otra vez cuando se habla de suplementos, piel o articulaciones.
Tipo I, tipo II y tipo III: qué hace cada uno y dónde está
El tipo I es el más abundante de los tres. Forma parte de la piel, los huesos, los tendones y los ligamentos, donde su función principal es dar resistencia a la tracción: es el colágeno que sostiene la estructura cuando un tejido se estira o soporta carga.
El tipo II tiene una organización distinta, pensada para resistir compresión en lugar de tensión. Es el componente principal del cartílago articular, el tejido que amortigua el roce entre los huesos en las articulaciones.
El tipo III suele aparecer junto al tipo I, sobre todo en la piel y en las paredes de los vasos sanguíneos, donde aporta elasticidad. También es el primero en producirse cuando un tejido se está reparando, antes de que el cuerpo lo vaya reemplazando gradualmente por tipo I, más resistente.
¿Y el colágeno "no desnaturalizado" (UC-II) que se vende para articulaciones?
Acá es fácil confundirse: el colágeno hidrolizado que lleva la mayoría de los polvos y cápsulas del mercado está fragmentado en péptidos pequeños y, una vez así, ya no se puede separar con precisión por tipo — es una mezcla de aminoácidos y péptidos que el cuerpo absorbe como proteína.
El colágeno tipo II "no desnaturalizado" (conocido como UC-II) es otra cosa: se obtiene a partir de cartílago sin romper su estructura original, y se usa en dosis mucho más pequeñas —alrededor de 40 mg al día— que las del colágeno hidrolizado, que suele dosificarse en gramos. Una revisión de 2025 publicada en Annals of Medicine, que analizó 12 estudios sobre UC-II en artrosis de rodilla, describe esa dosis como segura y con resultados prometedores a corto y mediano plazo, aunque los propios autores piden ensayos más grandes y rigurosos antes de sacar conclusiones firmes.
¿Debes elegir un suplemento según el tipo de colágeno?
Con todo esto en mente, estas son las ideas prácticas que vale la pena quedarte:
- La mayoría de los suplementos en polvo o cápsulas usan colágeno hidrolizado, una mezcla de péptidos que ya no conserva la estructura de un solo tipo específico.
- El colágeno no desnaturalizado tipo II (UC-II) es un producto distinto, pensado específicamente para el cartílago y dosificado en miligramos, no en gramos.
- No hay evidencia de que "elegir el tipo correcto" garantice un resultado: según MedlinePlus, los péptidos de colágeno se consideran "posiblemente eficaces" para la hidratación y elasticidad de la piel, mientras que Mayo Clinic señala que incluso el efecto sobre las arrugas sigue sin estar claro.
- Lo que sí se repite en los estudios disponibles es que los resultados, cuando aparecen, toman semanas de uso constante, y que la vitamina C ayuda porque es un cofactor necesario para que el cuerpo fabrique su propio colágeno.
- Independientemente del tipo, ningún suplemento de colágeno trata, cura ni previene una condición articular o de la piel: es un complemento de la alimentación, no un sustituto.
El colágeno y los productos Farmacare
Megaplus Colágeno combina proteína de soya aislada con colágeno hidrolizado, pensado como aporte adicional para piel y articulaciones dentro de la rutina diaria. Flexzed Cápsulas, por su parte, incluye colágeno hidrolizado dentro de una fórmula más amplia de cuidado articular, junto con cúrcuma, magnesio, zinc, calcio y vitamina D3.
En ambos casos se trata de colágeno hidrolizado —no de colágeno no desnaturalizado tipo II en dosis de miligramos—, así que su lógica de uso es la de un suplemento dietario de uso diario y constante, no la de un tratamiento dirigido a un tipo de colágeno en particular. Sigue siempre la indicación del empaque o de tu profesional de salud.




